sábado, 7 de julio de 2007

apunte de pinturas- 1ro superior quimica vial

Viernes, 22 de Junio de 2007 pinturas y varnices
Generalidades. En la acepción tecnológica de la palabra las p. son fluidos más o menos viscosos, que aplicados en capa delgada sobre una superficie secan formando una película adaptada sobre esta última, compacta y bien adherida, que oculta su aspecto primitivo, dándole color y apariencia distintos y protegiéndola frente al ataque de los agentes externos. Se diferencian esencialmente de los barnices en que estos últimos, al secarse, dan una película transparente o translúcida que deja apreciar, más o menos claramente, el aspecto inicial de la superficie recubierta. El empleo de p. se remonta a los tiempos prehistóricos. El hombre prehistórico decoraba sus cavernas con p. constituidas por suspensiones de tierras coloreadas en agua, a las que agregaba sangre de animales. Noé, alembadurnar su Arca con un betún, usó ya un revestimiento para proteger una embarcación. Los egipcios realizaron varios progresos en la técnica de preparación y uso de p., empleando como conglutinantes zumos de frutas, miel, ceras y encáusticos. A principios del s. I d. C. se inicia el uso del huevo en la preparación de p., que se conserva en la actualidad. Del s. II datan las primeras noticias del uso de aceites secantes en la preparación de p., que continúan durante siglos los artistas, pero sólo mucho más tarde este empleo llega a generalizarse. En el s. XVl se desarrollan, sobre todo en Inglaterra, formulaciones de p. para barcos. En el s. XVII, varios químicos famosos de la época llegan a descubrimientos importantes sobre las propiedades de diversos productos (aceites, disolventes, pigmentos) usados en la fabricación de p. En el s. XVIII surgen las primeras fábricas de p. industriales, continuando un lento progreso en el s. XIX; Parker, en 1848, en Estados Unidos, fabrica por primera vez p. celulósicas, de secado rápido. En la primera mitad del s. XX, con el desarrollo de la Tecnología, la fabricación y aplicación de p. adquiere gran perfección y complejidad. En 1909 se emplea por primera vez una resina sintética (fenólica) para fabricar p. Al terminar la I Guerra mundial se desarrollan mucho las p. celulósicas (en parte para buscar salida a las grandes, existencias de nitrocelulosa) y surgen los diversos tipos de p. a base de resinas sintéticas gliceroftálicas, amínicas, vinílicas, acrílicas, maleicas, de siliconas, poliésteres, isocianatos, epoxi y otras. Actualmente las p. tienen gran importancia económica en las dos facetas fundamentales: proporcionar protección frente al medio ambiente (atmósferas normales o industriales, agua, productos diversos) y elevar el valor comercial del objeto. o material mediante un acabado de color y aspecto adecuados. Es muy considerable su consumo para prevenir la corrosión del hierro (motivo por el que se pierden en el mundo 10.000 t. al año de este metal), la putrefacción de la madera, alteración de materiales pétreos y otros. Pero también es importante el consumo de p. por su función estética o higiénica o por propiedades especiales. Las investigaciones sobre psicología del color conceden creciente importancia a la adecuada elección de colores en la pintura de máquinas y edificios. La producción mundial de p. (incluidos barnices) en 1967 fue de unos diez millones de t., con un valor de unos 6.000 millones de dólares. El mayor productor mundial es Estados Unidos con unos cuatro millones de t. (unos 2.500 millones de dólares) en 1967. España produjo en dicho año 162.500 t. de p. y barnices con un valor de unos 5.500 millones de pesetas. El consumo mundial por habitante en el mismo año se calcula en 3,1 Kg., correspondiendo la mayor proporción a Estados Unidos con unos 20 Kg.; en España fue de 5 Kg. Aplicación de las pinturas. Normalmente, la aplicación de los tipos de p. más usadas requiere primero una adecuada limpieza y preparación de la superficie a pintar. Después se aplica una p. de primera mano (imprimación) cuyo objeto principal es proteger de la corrosión a la superficie pintada y servir de base a las capas de p. sucesivas. Luego se igualan las irregularidades de la superficie con una p. pastosa (plaste). A continuación, se aplica una p. de fondo, cuya misión es cubrir bien la superficie y, finalmente, se aplica la de acabado (una o dos capas, o más según los casos). De ordinario, todas y cada una de estas capas han de dejarse secar perfectamente antes de aplicar la siguiente. El secado puede ser natural (al aire a la temperatura ambiente) o forzado (acelerando el proceso mediante calor o rayos infrarrojos). De ordinario, la pintura de objetos industriales producidos en grandes series se realiza en cadena de operaciones, utilizando instalaciones muy automatizadas en que sucesivamente se preparan las superficies y se aplican y secan sucesivamente con gran rapidez todas y cada una de las capas de p. Los principales sistemas de aplicación son: mediante brochas o pinceles, por pulverización con aire comprimido (vulgarmente llamado «a pistola» por la forma del aparato que pulveriza y proyecta la p.), por inmersión del objeto en la p., por electroforesis (electrodepósito), mediante rodillos especiales y otros menos usados. Composición de las pinturas. Las p. más usadas están constituidas principalmente por un conglutinante, un pigmento, un disolvente y aditivos auxiliares. El conglutinante es la parte fundamental de la p., y constituye la base de la película seca; los más importantes son productos orgánicos macromoleculares (aceites secantes, resinas sintéticas gliceroftálicas, fenólicas, amínicas, vinílicas, acrílicas, maleicas, siliconas, poliésteres, isocianatos y epoxi, nitrocelulosa, clorocaucho, colas vegetales y otras). El pigmento tiene como misión dar color y opacidad y, a veces, aumentar la resistencia mecánica y química; los principales son productos inorgánicos de color (amarillos de cromo, azules ultramar, azules de Prusia, óxidos de hierro, cte.) o blancos (bióxido de titanio, litopón, óxido de cinc, cte.) y se cuentan también entre los pigmentos los extensores (sulfato de bario, caolines, mica, dolomita). El disolvente tiene la misión de dar fluidez al conjunto para que pueda aplicarse sobre la superficie a pintar; los productos usados son, naturalmente, adecuados a la naturaleza del conglutinante (hidrocarburos para p. grasas, disolventes oxigenados para p. celulósicas y de algunas resinas sintéticas, agua para las p. a la aguada, cte.), empleándose muchas veces mezclas muy complejas de varios productos. En cada tipo de p. se añaden aditivos diferentes, entre los que citaremos los secativos (que aceleran el proceso de secado químico), plastificantes (para dar elasticidad a las películas secas), antipiel (para evitar el secado superficial dentro de los envases), antisépticos, antiincrustantes (adición típica en las p. para cascos de barcos), etc. Clasificación. Las diversas p. se clasifican comercialmente por su composición, por el uso a que se destinan, por el sistema de aplicación y secado y por algunas características especiales. Por la composición se distinguen como más importantes: p. al aceite, grasas (p. esmalte o «esmaltes»), gliceroftálicas («sintéticas»), nitrocelulósicas, al temple, plásticas (vinílicas y de caucho sintético), acrílicas, de poliéster, asfálticas, de clorocaucho, etc. Por el uso a que se destinan, se distinguen entre las más empleadas: p. para mampostería (exteriores o interiores), para madera (exteriores o interiores), para estructuras metálicas y puentes, para automóviles, para neveras, para lavadoras, para muebles, para piscinas, para barcos, aislantes, para señalización de tráfico. Otra clasificación comercial se basa en el sistema con que deben aplicarse: p. para brocha, para pulverización «a pistola», para electrodepósito, para inmersión, cte.; designaciones que se complementan a veces con el sistema de secado a emplear (al aire a temperatura ambiente; a estufa, indicándose la temperatura; con rayos infrarrojos). También se establece una clasificación comercial por características especiales: p. reflectantes, fosforescentes, de efecto «martillado», de efecto «flores de hielo», arrugables, brillantes, mate, satinadas. Una p. puede pertenecer a varios de losgrupos citados, bastando en unos casos una sola designación y siendo preciso, en otros, varias de las indicadas para completar su descripción comercial necesaria al comprador. Pinturas al aceite. Son todavía las de uso más universal, pese a la creciente introducción de tipos modernos. Constituidas por un aceite secante (el más usado es el de linaza) con un secante, un disolvente (aguarrás o un derivado del petróleo) y un pigmento (generalmente una mezcla de uno o más pigmentos y extensores). Son productos de secado relativamente lento al aire, que se emplean para protección normal de estructuras metálicas al exterior, paredes y carpintería de madera en interior y exterior de edificios. Pinturas grasas (esmaltes grasos). Son una modificación de las anteriores; secan más rápidamente y dan películas más duras y brillantes. Constituidas por un barniz a base de una resina natural o sintética y un aceite secante (linaza, madera, ricino deshidratado) y un pigmento (generalmente mezcla de varios pigmentos y extensores), así como algunos aditivos. Su uso clásico es la p. de objetos metálicos y de madera (muebles, etc.). Pinturas gliceroftálicas. Denominadas vulgarmente sintéticas (o esmaltes sintéticos), constituyen un tipo moderno de p. grasas, muy característico, cuyo consumo es de gran importancia económica. Compuestas por resinas gliceroftálicas modificadas con ácidos grasos (anhídrido ftálico-glicerina-ácido graso), un pigmento, un disolvente (generalmente derivados del petróleo o hidrocarburos aromáticos) y diversos aditivos. Las variedades más universales son de secado al aire, muy rápido, y se emplean para decoración de interiores y exteriores, muebles metálicos y de madera, automóviles, electrodomésticos, etc. Hay gran variedad de tipos y calidades preparados para usos específicos. Pinturas nitrocelulósicas. Constituidas por nitrocelulosa, resinas (generalmente gliceroftálicas modificadas con aceites no secantes), plastificantes, pigmentos, disolventes (entre los que figuran siempre algunos oxigenados) y aditivos. Se aplican generalmente por pulverización y se usan principalmente para pintar automóviles, trenes, aviones, muebles metálicos y superficies similares. Pinturas al temple. Constituidas por una cola vegetal (obtenida de féculas), dispersa en agua y pigmentos (mezclas de varios productos generalmente de colores claros), adicionadas de conservadores. Son las p. más baratas y las más empleadas en España para decorar interiores de edificios. Hay muchos tipos, de calidades y propiedades diferentes. Pinturas plásticas. Es la denominación vulgar y genérica de una serie de p. a la aguada, para decoración principalmente de interiores (varios tipos también para exteriores y otros usos) en que se requieren acabados de alta calidad. Hay dos tipos principales: uno constituido por dispersiones de acetato de polivinilo en agua, con diversas adiciones y un pigmento apropiado, y otro constituido por una dispersión de caucho sintético en agua con aditivos y pigmentos del tipo adecuado. Pinturas para barcos. Tienen importancia considerable. Son de uso específico las p. para línea de flotación, las antioxidantes para primera mano, y las antiincrustantes para segunda mano en cascos bajo línea de flotación. Las últimas evitan la proliferación de la flota y fauna marinas sobre el casco (que aumentan el consumo de combustible y disminuyen la velocidad del navío), por la acción de tóxicos que contienen (compuestos de cobre y mercurio, que se disuelven a velocidad adecuada). Pinturas para artistas. También llamadas colores para artistas, son p. al aceite o a la aguada, preparadas especialmente para usar en las distintas técnicas artísticas y compuestas por-productos muy refinados y de duración considerable.

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